Editorial de los Domingos

CIEN DÍAS de SOLEDAD

Hemos llegado a cien días de cuarentena, que bien podrían emular al título (solo al título) de los Cien años de soledad de García Márquez.

Autor José Timoteo. (Domingo 28 de junio del 2020).

Seguramente ustedes están tan cansados como yo de estar “guardados”. A todos les debe haber sucedido cosas insólitas e inesperadas. Más de uno, descubrió  a su “Verdadera Familia” para bien o para mal. O tuvieron que lavarse las manos, como nunca antes en toda tu vida. Otros se han visto obligados a incorporar nuevas palabras al lenguaje; “Coronavirus”; “Covid-19”; “Caso Positivo” “Conglomerado” y descubrir que nos es recomendable ser un “Contacto estrecho”.  

Una de mis cualidades mas exclusiva,  es QUEJARME  y no  hacerlo en estos momentos, seria deshonesto conmigo mismo. Tenemos que reconocer que hubieron infinidad de comentarios, noticias falsas y contradicciones, a todas ellas tuvimos que adaptarnos. Cuando comenzó esta pandemia me dijeron que:  En 1930 hubo una similar y que en ese momentos las personas se comportaron igual que ahora… Hacían caso omiso a las recomendaciones.  Me dicen que en otras pandemias y epidemias sucedidas en el mundo, siempre hubo quienes no cumplían las indicaciones medicas, ni las que impartían los gobiernos de turno y al final… murieron todos.  Me dijeron que el virus se  invento para reducir la población mundial… Sera?  Leí por ahí que también lo invento Bill Gates, porque estaba aburrido contando dinero y se le ocurrió esa magistral idea… Sera? Ah! y no descartemos a los Chinos y sus murciélagos. Hubo de todo, hasta la mismísima OMS (Organización Mundial de la Salud) vivió días de zozobra y contradicciones, cuando indicaba que Barbijos si, Barbijos No, hasta que finalmente los recomendó. 

A mí personalmente esta cuarenta me ha cambiado mucho, no al extremo como esperaba mi familia, que me hiciera más bueno y comprensivo, etc, etc.  Tampoco tan desesperado, como dice la canción, “Volveremos a Juntarnos” Volveremos a brindar” Sí me ha hecho más reflexivo, a darme cuenta que la felicidad, está en los pequeños momentos. También me ha hecho más lento, porque engorde 7 kilos. Luego de varios sucesos, he llegado a la conclusión que hicieron bien en imponer sanciones económicas sino cumplía con la cuarentena obligatoria, es la única manera de quedarme en casa, porque a mi tócame todoooooo…. pero el bolsillo, No!!!

A veces pienso que los del gobierno saben cómo pienso (no es descabellado lo que estoy diciendo, hace unos días se descubrió que el gobierno anterior tenia vigilado a varios…) Yo puedo estar en ese listado también. Usted pensará que me creo demasiado importante… ¿Cuales serian las razones del gobierno para fijarse en mi?  Muy simple!  Pudieron elegirme para saber cómo actúa y piensa un ciudadano común… Le cuento lo que me paso y después dígame sino tengo razón.

Hace mucho que venía pagando un viaje para ir a las Cataratas, me recomendaron no ir en verano, porque dicen que allá los mosquitos, son del tamaño de los coatíes, se meten en tu cama y no te dejan dormir; que lo más recomendable es ir en otoño. El otoño empieza el 21 de marzo. No? Entonces organicé todo para viajar el 22… ¿Qué hizo el Gobierno?  CUARENTENA OBLIGATORIA. ¿Ellos sabían de mi viaje? Yo creo que sí.

Mientras escribo, me doy cuenta que el titulo debería ser CIEN DÍAS de OPORTUNIDADES, días que nos permiten reencontrarnos con nosotros mismos, dejando de lados nuestros egos. Para pensarnos, para compartir, para amar y ser amado, para indagarnos, para invertir “tiempo” en tiempos libres, para crear, para dejar fluir nuestras capacidades artísticas, PARA DARNOS UNA NUEVA OPORTUNIDAD de empezar de nuevo y también de volver a equivocarnos, porque en definitiva, UNO, siempre  busca, un camino, lleno de esperanzas.                                                                             No todo fue negativo en esta cuarentena, si lo veo bien, quizás todo ha sido positivo… Habrán visto que en muchos lugares del mundo, ha disminuido la contaminación provocada por vehículos, industrias, etc. La fauna se ha visto favorecida, lográndose fotografiar animales que se consideraban extintos, mientras que otros recorrían las ciudades libremente. Yo mismo me  cruce un zorro gris en plena plaza, y no me refiero a nadie en especial. Estoy hablando del cuadrupedo,  Lycalopex griseus,  de la familia de los cánidos, que no tuvo reparos en desafiar a nuestros próceres, que estáticos, no pudieron siquiera molestarse. Esta cuarentena me obligo a aprender a cocinar, a preparar el mate, hacer salsas de tomates, dulce de membrillo. A arreglar la electricidad, a limpiar el sarro del lavamanos. El otro día arregle un perchero que había comprado hace tres años y no había “tenido tiempo” de ubicarlo y una canilla que goteaba y goteaba y solo faltaba… cambiar el “cuerito”.  Aprendí a podar los rosales de aclareo y cobertura y ahora desde mi ventana  veo un zorzal que se come las lombrices de mi patio. Se lo ve feliz, como estoy yo, al darme cuenta que tengo más de lo que necesito.                                                                                                                                                Mañana es lunes, empezaré  la mañana escuchando en RADIO MINAS,  acordes de  Bandoneón, quizás un tango de Discepolo… en la voz de Goyeneche,  ese que tanto me gusta  y que empieza diciendo…   ” Uno busca lleno de esperanzas, el camino que los sueños prometieron a sus ansias. Sabe que la lucha es cruel y es mucha pero lucha y se desangra por la fe que lo empecina…”

 

(Esta Editorial que se publica todos los domingos, se constituirá de: Relatos, fabulas, cuentos, narraciones, poemas y poesías. Cualquier similitud con la realidad es mera coincidencia. Las opiniones expresadas en este documento son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente representan la opinión de Nqnorte.)

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